La canción que me salvo


Vuelvo al lugar del inicio
al lugar de encuentro donde entendí mi historia
Con Aquel silencio y poca razón
Con esa enfermedad que fue toda una locura inesperada.

Aquella tarde donde todos pensaron verme partir, pero fue la noche en me vieron volver a nacer
Donde el dolor se fue de mi corazón y de mis huesitos
Donde se escucho aquella canción que me salvo.

Sigo buscándote como el viento detrás de un papel
Sigo encontrándote como el día del amor, cuando solo estas vos mirandome 
Cantando la canción que siempre me ha salvado de mi propia destrucion
Aquella Que me enseño a caminar tropezando
Donde aprendí  a sonreír aunque estuviera llorando en el pozo profundo de no querer mas seguir
Y es esa misma, que me muestra que en mi vida sigues escribiendo .

Pinta La luna, Porque Debes Ser Feliz


Muchas cosas se amontonaron en mis oídos
Toneladas de hielos en mi panorámica desértica
Por tanto, no hay que aferrarse tanto al tiempo
Porque el tiempo, siempre se desbarata.

 Dentro hay sol con nieve
Hay nuevo día, que me confronta
Como la izquierda y mi derecha
Como el amor que ama y le importa un pito esperar
Porque siempre sabe lo que es soñar, 
Porque siempre lucha para estar.

Sucede que un día es el menos pensando, Sucede que nunca sabes con que sonrisa saldrá Dios. Por eso deje las ventanas abiertas como mi corazón; Donde la ley es vencida por el desafío ciego de mi alma,  Como el calor de los resultados, que es vencida por la Fe.

Pinté la luna, porque debes ser feliz

「待ち遠しい」 Pesa y mucho esperar que algo suceda, esperar que el corazón salte sin limites, pero cuando llega, es como el beso mas deseado, como los ojitos mas lindos, como el abrazo mas perseguido, entonces llega ser todo cuerdo, entonces llega todo a tener un sentido, es como el resfriado (pitufinha) donde la fiebre quiebra el cuerpo, donde te sentís mal, incomodo, y aunque tomas pastillas, medicamentos, seguís sintiendo mal, seguís inseguro, pero siempre pasa, como la peor tormenta que sentís que no acaba, pero que acaba. Pinta la luna, porque debes ser feliz